martes, 22 de septiembre de 2026

El baño


Primer momento.

"Corre, corre, corre"

Y corrimos, y llegamos. 

Contexto: una noche antes embadurne mis cabellos con aceite de la raíz a la punta. Todo como parte de mi "skin care".

Llegamos y ahí estaba sentada, sudando a madres -por un momento pensé: "son mis chochornos" y mientras sudaba a cántaros mis oidos oían de esas cosas que no quieres oír nunca.

El caso es que me sudaron los ojos a cántaros mientras esperaba con gorra, bata y unos zapatos bien cagados de tela.

Sonreí y ya no importo mi cabello seboso, solo importaban los ojitos brillosos que me miraban.

Segundo momento.

Ya más relajados, me miraron y dijeron señora ya descanse, yo le dije nomás quiero bañarme.

Me metí a la regadera del albergue, "ándele páseme güerita" me dijo el oficial, nomás cierrele con llave ... Dude tantito, pero pensar que seguiría ahí en la sudada, me arriesgué, me metí a una regadera de agua tibia con ganas de que el agua se llevará algo más que mi mugre, el miedo.

Todo iba bien, me puse champú de sobrecito, (2 x 10 varitos) hacía mucho no usaba esas cosas y si, paso que le dí un sorbito ... 

Me enjuague las ideas y salí como con 10 kilos menos de miedo.

El agua es maravillosa nos limpia las carnes y en veces la mente y en otras veces el alma.

Sali fresca como lechuga para solo recordar que no tenía toalla. Y si, tomé un chingo de sanitas pa secar mi regordete puerquecito.

Me remordio la conciencia, y le eche otros 20 pesitos a la alcancía de las "donaciones" 

Gracias a todos, todos los que me brindaron su ayuda. El universo les multiplique sus bendiciones.

Amorosa mente Jiz. 

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