Primer momento.
"Corre, corre, corre"
Y corrimos, y llegamos.
Contexto: una noche antes embadurne mis cabellos con aceite de la raíz a la punta. Todo como parte de mi "skin care".
Llegamos y ahí estaba sentada, sudando a madres -por un momento pensé: "son mis chochornos" y mientras sudaba a cántaros mis oidos oían de esas cosas que no quieres oír nunca.
El caso es que me sudaron los ojos a cántaros mientras esperaba con gorra, bata y unos zapatos bien cagados de tela.
Sonreí y ya no importo mi cabello seboso, solo importaban los ojitos brillosos que me miraban.
Segundo momento.
Ya más relajados, me miraron y dijeron señora ya descanse, yo le dije nomás quiero bañarme.
Me metí a la regadera del albergue, "ándele páseme güerita" me dijo el oficial, nomás cierrele con llave ... Dude tantito, pero pensar que seguiría ahí en la sudada, me arriesgué, me metí a una regadera de agua tibia con ganas de que el agua se llevará algo más que mi mugre, el miedo.
Todo iba bien, me puse champú de sobrecito, (2 x 10 varitos) hacía mucho no usaba esas cosas y si, paso que le dí un sorbito ...
Me enjuague las ideas y salí como con 10 kilos menos de miedo.
El agua es maravillosa nos limpia las carnes y en veces la mente y en otras veces el alma.
Sali fresca como lechuga para solo recordar que no tenía toalla. Y si, tomé un chingo de sanitas pa secar mi regordete puerquecito.
Me remordio la conciencia, y le eche otros 20 pesitos a la alcancía de las "donaciones"
Gracias a todos, todos los que me brindaron su ayuda. El universo les multiplique sus bendiciones.
Amorosa mente Jiz.