miércoles, 19 de mayo de 2010

Crónica de mi ultimo desayuno

¡Diez de la mañana! grito Miguel!, aún somnolienta voltee a mirarlo, mis ojos estaban llenos de lagañas apenas y podía reconocer su cara llena de barba, hacia mucho no se rasuraba.
Le conteste: “ash es domingo volvamos a dormir”, el asintió con la cabeza nos abrazamos de nuevo y seguimos durmiendo, como a eso del medio día, reaccione, como siempre el baño es lo que me hizo despertar, así que salte de la cama y me fui corriendo, ya después de un rato me quede mirando por la ventana, se veía tanta gente pasar, desde la señora que llevaba a su perrito a pasear, las familias completas en bicicletas hasta los clásicos noviecillos que tomados de la mano se juran locuras de medio día.
No fue sino después de 30 minutos de estar ahí parada que Miguel se dio cuenta de mi ausencia, entro al baño y comenzó a orinar, puse un gesto de molestia el cual fue acallado con un beso, abrazados ambos y viendo hacia la ventana comente:
-¿por qué eres tan cruel?
-no se de que hablas
-si, por que si estoy aquí contigo insistes en buscarla
-¿a quién?
-a ella, me dijo que le has estado hablando
Salí del baño, y me cambie de ropa, el me siguió y me pidió explicara de que hablaba, le dije vamos a la calle tengo hambre, quiero desayunar algo rico, que te parece ir con los chinos, el comenzó a cambiarse, salimos a la calle y seguí observando todo cuanto había a mi alrededor, de nuevo vi a la viejecilla a la que creí muerta hacia unos días, vi que los edificios se veían un poco mas viejos de lo normal, él me tomo de la mano llegamos al restaurante.
Ya dentro y comiendo un plato de sopa le dije:
-¿te acuerdas de mi amigo de la prepa?
-si, ¿el alto?
-aja, me lo coji
-¿que te lo qué?
-que me lo coji
-¿por qué?
-ps' no se tenia ganas
-aaaaa ¿y de eso hace cuanto?
-no se apenas unos meses, me lo encontre fuimos por un café y me lo coji
-¿así nomás?
-si así nomás
-¿y por que me lo dices hasta ahora?
-no se quería decírtelo
-no podías esperar a que termináramos de desayunar
-no
-¿por qué?
- quería decírtelo de cualquier manera en algún momento lo iba a hacer y no cambia nada que haya sido antes o después de la sopa
Después de un largo silencio y de que me serví un poco de fruta
-oye
-dime
-¿que crees que sea más humillante, estar con alguien a quien no quieres o rogarle a alguien que no regresara?
-¿por que preguntas ahora eso?
-no se, solo quiero saber
-no se, supongo ambos
-aaaaa y entonces, ¿ por que le ruegas a ella?
-no le ruego
-aaaa ¿y por eso le llamas tanto?
-no empieces
-¿empezar qué? solo quiero respuestas, sabes al principio me sentí mal por ponerte el cuerno pero ahora que hable con ella, no se la molestia desapareció
-o sea que tenias que hacerme sentir mal para que tu te sintieras bien
-si, supongo, es que me siento que ahora estamos a mano, tu me engañas diciéndome y haciéndome creer que estas bien aquí conmigo,
-no te engaño
-ok
-oye, ¿estas enojado por lo de mi amigo?
-no, bueno si un poco, pero igual como tu dices algún día tenias que decírmelo o que ¿pensabas quedarte callada?
-no, creo que de cualquier forma te lo diría, y si la cague ps la cague y ya
-oye ¿pedimos la cuenta?
-mmm si pero quiero un poco mas de fruta
-bueno la pido, mientras come tu fruta
Me levante, salí rápidamente del lugar y regrese a casa, ya ahí tome solo lo necesario, unos zapatos, algunos calzones, un par de blusas, dinero, tarjetas y salí del lugar.
Unos meses mas tarde lo vi en la calle usaba como siempre el mismo saco azul, ese que usaba para ir de antro
-¿por qué te fuiste?
-tenia que hacerlo, te quiero pero me quiero mas a mi
-mmm ¿y ahora ?
-ahora que
-me debes la cuenta, tuve que pagarla te fuiste y me dejaste ahí como tu pendejo
-jaja, no te preocupes cóbrate
-¿de donde?
-de lo que te quedaste
-¿con qué me quede?
-con una parte de mi vida
Y así me fui mas orgullosa que nunca, de que en mi último desayuno, la sopa me cayo mejor que a un crudo.

2 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Vaya que historia, pagaste con una parte de tu vida.
¿Y porqué estabas con él si no lo querías?.

Me quedo sorprendida con este relato.


Saludos.

Gisela dijo...

No en realidad no soy yo, y pues querer no significa dejar de ser lo que uno es.

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