Regrese, y con ello el insomnio.
Dos días dormí de maravilla, inducida pero maravilloso. Algunas veces evadirse a uno mismo resulta magnífico aunque sea solo por un instante porque igual los monstruos permanecen varados en la cabeza dando de tumbos y gritando que desean salir.
Aquí pues reportando desde las sabanas frías y brillitos en los ojos,la sien palpita como tambor y mi ojo izquierdo decidió solo mirar porciones de realidad. Migraña le dicen 48 horas ininterrumpidas de náuseas, vomito y mi extraña voluntad de sobrevivir a mi misma.
Desolada ...mente.
Jiz.
P.D. Lobo le amo mucho incluso sin querer y sin estar.