martes, 23 de noviembre de 2021

De la prisa y otros menesteres....

https://youtu.be/oG6fayQBm9w 


De un tiempo a la fecha me gusta más tomar tiempo…las urgencias de todo no están chidas, es mejor respirar un momento y sentarse a ver como el resto del mundo huye urgente y divergente de si mismo.

Nos refugiamos en falsas caricias y en besos instantáneos, ¿será que la vida nos ha llevado a eso?

Tengo tiempo, pensé hoy, de probar y simplemente dejarme llevar, ¿qué es lo peor que pueda pasar si es que aún no pasa nada?, preguntó mi ansiedad. Contesto incertidumbre: ¿la duda de no haberlo hecho? Y el miedo corrigió: ¿la caída al vacío?

Dice Sabina que: << no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamas sucedió… >>

Jiz

No la de ayer, la de mañana corregida y aumentada…


jueves, 11 de noviembre de 2021

De la Luna

 

Como es que Usted se explica que las letras contengan una cantidad de fuerza inusitada, que esas palabras sin ser dichas tengan eco, algunas revolotean en la mente de las personas, otras se quedan atrapadas en la imaginación de lo que pudiera ser, a mí me parece que las más peligrosas son esas letras que galopan en la piel, erizan y humedecen sonrisas.

Las letras por si solas no funcionan, quería verle a los ojos y sonreír con su tacto.

Hay actos tan extraños que dejan la sensación de colapsar al tiempo en que uno quisiera el tiempo no transcurra.

Entonces queda la quietud del jadeo y la sombra del suicida, que por más que intenta correr de sí mismo sabe bien que el final llego y que por más que intente la baraja fue echada.

Su aroma quedará intacto en tanto que las palabras no dejen de fluir, las coincidencias son pocas las consecuencias tantas.

Como sea que sea, como fuera que fue, así será si es que usted mi estimado quiere permanecer tallado en piel.

PD. 1. ¿Sabe a qué sabe? ¿Imagina la revolución de vísceras que hizo?

PD. 2. ¿Habrá esclavitud perfecta?

Revolucionada mente Jiz

 

 

 

viernes, 29 de octubre de 2021

Las putas no se enamoran.

 I.

 ¡Las putas no se enamoran! decía la voz en mi cabeza mientras el hombre en turno agitaba su cuerpo sobre el mío, sus ojos cerrados me hacían ver que estaba absolutamente concentrado en venirse, me gritaba que le dijera "papito" mientras mis pies yacían en sus hombros, su sudor caía en mi boca hasta que en un solo grito su miembro hinchado explotara en mis adentros.

Para cuando termino, mi cuerpo estaba tumbado junto al suyo, empapados de sudor sonreía y me contaba que hacía mucho no estaba con una mujer, que extrañaba el aroma y la humedad propia del sexo.

II.

Cada uno de los hombres que han pasado por mis abrazos han sido especiales todos besan y dejan huella en la piel. No sé qué es lo más difícil de olvidar, sus ojos cuando están en éxtasis, su aroma, su ruido, no sé.

He ido coleccionando besos e imágenes constantes de cuerpos revueltos, a todos les deje un beso en los labios con la esperanza de verles de nuevo, algunos (pocos) regresan por un instante otros (muchos) dan la vuelta.

III.

He visto sus ojos un instante y de pronto se transformo mi piel, ordenaba cada día tareas, todas debían ser cumplidas en su totalidad. 

Ese calor que da cuando se hace la tarea abre un camino poco conocido en lo ordinario, lo extraordinario deja una continua sensación de cachondería inconclusa. Esa es la magia, ahí está lo desordenado de mi mente.

!Las putas no se enamoran Señor! Sin embargo, en temas de piel lo mejor es dejarse llevar...


Jiz


P.D. Happy Birthday Bitch!

https://youtu.be/f_njTJUn9yk

jueves, 14 de octubre de 2021

¿A qué huele un hombre?

 


Estaba muy nerviosa, sudaba como pocas veces, de la espalda corría el agua, llegaba la humedad hasta las nalgas. Las manos me temblaban, y no era para menos. La cita era clara: follar hasta el cansancio.

Busqué el atuendo adecuado, transparencias pensé, medias y solo eso.

Al llegar la tarde lo encontré, ojos profundos y barbado. Debo confesar que me gustan esos hombres de ideas claras e imaginación desenfrenada, me inquietan la mente y la entrepierna.

Nos vimos y nos besamos, me tomo de la mano y fuimos al hotel.

Me beso despacito, su lengua recorriendo mi boca, llego al cuello, me tumbo en la cama y desnudo rápidamente, de esas urgencias monstruosas por apagar la sed. Lamio todo… me abrió cual si fuera un libro, recorrió hoja por hoja, restregaba su barba y la humedad no paraba, solo escuchaba gemidos, hasta que ya no pude más. Le pedía subirse, recargar su peso completo, exigía su fuerza, mientras sus uñas rasguñaban mi espalda deje de pensar y llego la explosión.

Tumbados en la cama nos quedamos, tomando aire seguíamos besándonos, sus manos seguían jugando conmigo, me deje llevar.

Estuve flotando un largo rato hasta que me derrumbe de cansancio… y sin embargo pediría más.

¿A que huele un hombre?

Ahí en ese instante a placer. Aun traigo su aroma en mi nariz.

Placenteramente Giselle

Fotografia: Juan Jose García.

domingo, 1 de noviembre de 2020

Historias de domingo y covid.


I.

Ansiaba como pocas veces estar junto a él.

Hacia tanto tiempo, la espera parecía haber llegado a su fin, hasta que el teléfono sonó.

Fueron semanas de estar hablando: del clima, los quehaceres, la soledad, la angustiosa necesidad de sentirse acompañado.

Ese día me bañe muy temprano, busque el atuendo más adecuado, pensaba: ni tan puta ni tan santa...

Conteste el teléfono, escuché claramente como decían su nombre, y colgué. Me senté, encendí un cigarro y pensé: "el muy cabron me dejó colgada"

Después de un rato sin más ni más lloré. Casi una hora después de que me dijeran había muerto de un infarto fulminante.

¡Pendejo! Me dejó con ganas y se va así como si morirse fuera tan fácil, en domingo y con pandemia.

II

En el caos del tianguis caminando entre la gente había una mujer de rostro lánguido, daba pasos flotando como si de una nube se tratara, su cabello llegaba a la cintura y para ser francos era de un negro destellante.

La mujer se contononeaba entre los puestos de cempazuchil y las calaveritas de azúcar, sonreía de vez en cuando al mirar a los viejos, hacía mueca burlona con los más jóvenes pero agradecía con su mirada el aroma de los vivos.

Pocas veces se ha sentido el frío como ayer, el incienso nublaba la vista y parecía que la mujer contaba los cuerpos...

Tal vez en esta ocasión ellos compraban su propia ofrenda...

III.

Te imaginas ir por la calle, tomarnos de la mano y en un ardid romántico besarnos en cada rincón?

Te imaginas siquiera un día en estos días vernos desnudarnos y saciarnos de todo?

Te imaginas que la muerte no ande por las calles?

Te imaginas?

Que sería de ti y de mi en otros tiempos de esos que no había covid.

Etiquetas