sábado, 4 de octubre de 2025
Lluvia
sábado, 27 de septiembre de 2025
Septiembre
Septiembre, siempre nos recuerda que el riesgo esta, ahí pausado, inminente, tiembla la tierra, se abre el cielo, la tierra sucumbe... septiembre, siempre septiembre, ahoga los cuerpos como si tratara de recordarnos lo efímero que somos, -¿ya dijiste te amo?, ¿ya pediste perdón?-
Siempre, siempre la periferia, ahí donde huele a pobreza, justo en donde el pavimento se vuelve bache, y solo queda la esperanza.
Vaya pues, que la zona conurbada, la pobreza y la marginación se juntan, nos reclaman y gritan abandono.
Así siempre, así la condena de la marginación.
Pero, la buena es que ya termina, como casi todo,
Jiz
domingo, 10 de agosto de 2025
La tormenta.
Mientras tanto en su gustada sección objetos olvidados en el metro...
Metro Morelos, Agosto 2025.
La tormenta.
"Se avecina una tormenta" gritaba en mi oído un ruidito extraño, ya luego asome mi nariz y observe como caían trozos de nubes, aterrizaban hielos gigantes tapando las coladeras, luego de un rato mis pies se enfriaron y mi corazón también.
Los hielos me recordaron que el frío no se va tan rápido...se disuelven si acaso, no perduran, solo ahí están...
Siguió la tormenta y de las coladeras brotaron pedazos de basuras, de esas que creíste no brotarian de nuevo, que pensaste estaban en el rincón del olvido..nah! Brotan tarde o temprano y dejan huellas ...
Ya pasó la tormenta, me bajaron dos veces del metro, me quedé como objeto olvidado... También esa torta, pobre, tal vez las ratas la devoren, o las cucarachas o ambas.
Noches más mojadas que mis calcetines.
Jiz
miércoles, 18 de junio de 2025
Relato de viudez
“Hace 25 años me quede viudo”, decía el señor de vigilancia mientras se acomodaba el aparato auditivo que con mucho trabajo logro comprar.
“Ustedes las mujeres, saben vivir
solas, los hombres en la soledad, o nos volvemos alcohólicos o buscamos
compañía pagando” … “tengo 73 años, en ningún sitio me dan trabajo por mi edad,
cuando joven fui albañil, pintor, plomero, electricista y cuanto oficio se me
presento, luego ella enfermo, se me murió, dejo sus hijos y a mi…”
“Los hijos viven conmigo, les
hice cada quien un cuartito y ahí están con sus mujeres con sus cosas, con los
hijos vaya, en veces el mayor me invita un trago, pero no me dan las
ganas…llorar no es de hombres, extraño a mi mujer, había veces que peleábamos,
otras nos acurrucábamos y nos sobábamos las patas, o los brazos, o nomas nos
quejábamos de la vida, o nos preocupábamos de la muerte…” “Hoy no tengo con
quien hablar, la soledad es cabrona, por eso me vine a trabajar, prefiero mirar
a los escuincles que llegar a mi sillón a tristear, la paga es poca, pero al
menos no me pudro la cabeza mirando la foto de la pared...”
Ustedes las mujeres, con todo y
que digan que son frágiles, saben vivir solas, desde chiquitas les enseñaron,
cocinan, lavan, cuidan…nosotros los hombres sabemos dejarnos morir.
El señor X, vigilante de una
escuela, 73 años.
Entristecida mente Jiz
jueves, 13 de marzo de 2025
luz y sombra.
Algunas veces, se busca la luz aun siendo intermitente.
Otras veces,
se busca la oscuridad.
En la
penumbra acechan las sombras titubeantes de escombro, se regocijan con
adrenalina y titubean con la fuerza.
Del miedo
brotan preguntas que no siempre tienen respuesta.
De la vida lo
que hay y de la muerte lo que queda. Jugamos a ser, replicamos lo aprendido y
pocas, muy pocas veces, cambiamos lo dañado. Hay quienes trasladan sus miedos,
la furia, y el dolor a quienes se atreven. En un país de desaparecidos, las
sombras cobijan incertidumbre, a la luz se siembra la impunidad y el estado de
Derecho es solo un sollozo.
Triste mente
Jiz.

