miércoles, 25 de febrero de 2009

Mariguana

Esperando a que pasara el tiempo y fumando un cigarro veía colas y colas de gente que, al igual que yo realizaríamos el examen de ingreso a la UNAM, sin embargo llamaba mi atención, de manera particular la conversación que tenían los chavos detrás de mi, hablaban de la mariguana y sus efectos, me causaban risa los detalles, pero mas llamo mi atención sus argumentos para la legalización de la misma.
Evidentemente eran consumidores, su interés en realidad era que les permitieran consumir libremente la droga, y hablaban de la libertad de hacer con su cuerpo lo que ellos quisieran, al fin y al cabo era su cuerpo y en todo caso podían contaminarlo como ellos quisieran, curiosamente observaban como daba la ultima a mi cigarro con una mirada condenatoria, como diciendo: ¿tu qué?, también usas drogas, licitas pero drogas; simplemente voltee y sonreí; los mire mofándome, yo podía contaminarme libremente ellos no, seguían con la discusión e incluso hablaban de que si se pudiera liberar el consumo ellos podrían comprarla mas barata, por eso que denominan oferta y demanda.
La fila comenzó a avanzar y los nervios de todos se incremento, ellos seguían en lo mismo prendieron un cigarro y ahora hablaban de que según ellos podrían comprar en mayor cantidad y hacer un guardadito, uno le dijo al otro:
- sha! Pero si hay una fiesta, ps’ la sacas e igual se hace el bisnes
- Ps’, igual.
Lo cierto y lejos de mojigaterías, es que, es una droga que muchos jóvenes hoy día la consumen, en cualquier cantidad, en una encuesta que se realizó hace tiempo un dato que es de pensarse es que la gran mayoría de los mexicanos jóvenes han probado en algún momento la mariguana, entonces para que esa doble moral.
No se si sea bueno o malo eso de desmitificar por un lado el consumo de la misma y después legalizarlo, es cierto que es un tema polémico y que levanta ampula, sobre todo a los moralistas.
El hecho es que esos chavos tienen razón, si – supongo- se crean jóvenes con valores pero además con conciencia, entonces estos pueden tomar desiciones racionales.
Supongamos que se legaliza; muy probablemente el precio de la hierba se incrementaría en poco tiempo por que seguramente al ser algo legal muchos, por curiosidad o por morbo la probarían, no nos asustemos igual ocurrió con el cigarro y el alcohol y hoy día son drogas incluso permisibles socialmente, pero paulatinamente los consumidores reales provocarían un descenso, y los que se dejaron llevar por el momento dejarían de consumirla, insisto igual ocurre con el cigarro y el alcohol.
El problema no es entonces, que la legalicen o no, el problema es mas bien de índole económico, ¿cuantas ganancias quedarían sueltas?, estoy segura que aquellos que manejan esas ganancias no tienen intención alguna de que se legalice, solo imaginar el mercado que perderían por cuestión de impuestos.
De pronto y después de esta reflexión voltee la vista y un señor con semblante de hastió se acerco a los chavos, ellos se sonrojaron e inmediatamente tiraron el cigarro, se trago el humo uno de ellos, tosió y solo dijo se me antojo, son los nervios.

lunes, 16 de febrero de 2009

El amor, ¿acaso es escaso?

“… al final nuestro momento sigue siendo más intenso
Y en la ausencia yo me hago a la idea del amor…”
[1]

El sabado se celebró el día de San Valentín, mejor conocido como el día del amor y la amistad, y a propósito del día, me quede pensando algunas cosas, una de las preguntas que me surgieron es ¿ el amor es una necesidad ? o es acaso que la necesidad de no estar solo es la que nos sugiere eso del amor.
A quien le disgusta saber que alguien esta interesado en uno, el ego se levanta, aun cuando sea de esos que no es guap@ pero sabe leer, mucho se ha dicho que el ser humano es un ser social, que requiere establecer lazos afectivos y efectivos que le permitan ser eso, un ser humano.
¿Que tan necesario es el amor?, la cuestión radica en una estructura idiosincrásica, y por lo tanto de cultura, el amor es una emoción afectiva que tenemos por otra persona, el amor, dicen, es una amistad con momentos eróticos, a decir verdad lo importante es como cada quien lo interpreta y como cada quien lo vive o quiere vivirlo.
No es sencillo tratar de entender las emociones, menos aun el interpretarlas, cuando el ser humano siempre esta lleno de contradicciones, pero si esto es así, ¿Cuál es la necesidad de buscar esa emoción? Básicamente por que es escaso, si el amor lo vemos como una mercancía, que de hecho lo es, se basa en un contrato donde cada uno sabe de sus responsabilidades y al mismo tiempo de que el negocio funcionará con reglas, se estipula lo que se puede o no hacer; muy probablemente se pueda pensar que es un punto de vista materialista de algo que es solo emoción, lo cierto es que el amor es escaso, a veces dura muy poco, así que se intenta obtener los mas beneficios posibles – interprétese como beneficios arrumacos, cursilerías y frases ñoñas que en algún momento todos hemos realizado- no siempre se logra, a veces invertimos de mas y los beneficios son nulos o son menos de lo que esperamos.
En el amor invertimos, tiempo, espacio –que a mi juicio es lo mas complicado en una relación- , ganas, energía y por su puesto dinero si no de donde saldrían, las flores, los chocolates, la tarjeta, el hotel.
Claro que como todo negocio tiene sus altibajos, y sus riesgos, algunas veces el amor llega con una imagen que nos apabulla, otras con una imagen, que no es precisamente lo que esperamos, de cualquier forma, apostarle a cualquiera de las dos es una buena oportunidad, ¿quién dice que no es el negocio de la vida?.
Cuan escaso es el amor, que en todos lados lo vemos y pocos lo tienen, que tan escaso es el amor que, para evitar la soledad ese día incluso los viejos amantes se reencuentran, que tan escaso es que debemos buscar un pretexto para que al menos el 14 de febrero no pase desapercibido, para que al menos la carga de la soledad ese día sea compartida.
Creo que el amor es un bien sumamente escaso, que es difícil encontrarlo, por que es todavía mas difícil dejar de lado a uno mismo, que caro es amar, no tan cara como la soledad ella es mas difícil, siempre esta acompañada de su amiga la libertad.
“…el recuerdo, interminable fuego,
el calor que tu quisiste apagar
se aviva acá en mi soledad…”
[2]


[1] Una noche más. Cecilia Toussaint Acoso Textual 2007.
[2] Ibidem.

martes, 10 de febrero de 2009

¡Ya no hay caballeros!

Caminando por la Alameda, uno se percata de la cantidad de hombres y mujeres que asisten a uno de los rituales más emocionantes, el ligue.
Vemos a los ellos y las ellas, con sus mejores prendas, caminando, coqueteándose, aquellos que logran una respuesta a la miradita, se atreven a ir un poco mas allá, se acercan, casi como si estuvieran de cacería, con el nervio a tope y también la sensación de que es ahora o nunca.
Y llega el momento: Hola, ¿como te llamas?, ¿quieres ir por un helado? Ella, piensa voltea y mira alrededor, decide ir, caminando por el centro histórico, pasa a un lado del local de Santa Clara, y no se detienen, siguen caminando y charlando hasta que llegan a un local muy concurrido McDonald’s, el pide dos conos económicos, se detiene a preguntarle ¿de que sabor prefieres? Vainilla esta bien, ella sonríe y sorpresa:
- Dame-
- ¿qué?
- pus como que, dinero.
- no manches tu me invitaste, ¿no se supone debes pagar?
- pus se supone, pero no me alcanza, ¿vas a querer el helado o no?
- pero es que si tu me invitaste… ¿que no eres un caballero?
- jajajaja no es que no lo sea, es la crisis, mira si pago tu helado, me quedo sin pasajes y… además, ¿que no eres feminista?
- una cosa es el feminismo y otra cosa es que no quieras pagar,
Se da la vuelta y se va pensando la crisis si esta dura, pero ¿ni para un helado le alcanza?
La crisis ha mermado también las relaciones. No es una cuestión de caballerosidad o feminismo, es más bien una realidad, los precios suben y ahora el costo de muchos artículos deben ser compartidos.
Las relaciones de pareja siempre son complicadas, aun mas cuando de dinero se trata.
Dudo que se hayan acabado caballeros, más bien llego la crisis.

La economía de mis recuerdos.

Fue hace como 13 años, vaya que ha pasado el tiempo, hoy con treinta todavía siento lo mismo. Estaba en la Universidad, hacia tiempo que lo había conocido de hecho fue cuando estudiábamos juntos la preparatoria, compartíamos muchas ideas, además de las clases de economía que cursamos en los últimos semestres y aparentemente solo éramos buenos amigos.
Lo extraño de todo esto, es que aun hoy seguimos siendo amigos, ya no como antes; hablamos de vez en cuando y solo para saber como estamos y como ha marchado todo. Y tal vez por la nostalgia.
Lo cierto es que todavía permanece en mi memoria como si fuera ayer. Lo recuerdo perfectamente habíamos estado en una fiesta y, como es de esperarse hubo muchos tequilas. Era tarde y me llevo a casa, ahí estábamos solos, entre los sillones viejos y un estereo que con mucho trabajo tocaba, o al menos eso pensábamos, la platica subía de tono, discutíamos que era mejor si la física o la economía, el decía que la física tenia mas aplicaciones que la economía, él había entrado a la UAM a estudiar física después de al menos dos intentos fallidos en la UNAM.
No podía entender porque había renunciado a estudiar economía, cuando supuestamente era parte de esas ideas que compartíamos, en el primer intento ambos hicimos el examen y para la misma carrera, me causo envidia cuando llego el día en que aparecieron los resultados en la Gaceta, llego como a las 9:00 a.m. a tocar a mi casa, salí como loca a abrirle, ( en realidad ahora que lo analizo, creo que salí corriendo no por la Gaceta sino por que el estaba ahí ) estábamos muy nerviosos, le di el numero de folio con el que estaba registrada y sorpresa el si se quedo y ¡ en la Facultad !, volteo y me miro, yo esperaba unas palabras de solidaridad, ! NO ! encontré una risa burlona y que además me decía tonta.
Se lo reproche, después de tantos tequilas y algunos vasos de cerveza, tenia el valor suficiente de decirle: “ tonto te burlaste y encima no quisiste el lugar “. Lo malo es que de nuevo conseguí lo mismo; una risa burlona, se levanto al baño y cuando regreso seguía pronunciando lo bello de la física, y yo seguía pensando, eres un tarado.
Entre más pasaba la noche y cada uno de nosotros hablaba de las bondades de nuestros estudios, comencé a percatarme de lo lindo que hablaba, no entendía nada, pero igual se me hacia interesante y además me di cuenta que tenia los ojos negros, la piel muy blanca, una boca pequeñita pero con una cicatriz del lado izquierdo que era casi imperceptible, a menos que, como yo no se le quitara la vista de encima.
De nuevo se paro al baño y comencé a asustarme, ahora resulta que el payaso ese me gustaba, tome un caballito, por aquello del valor, y me lo trague de un sorbo, solo sentía lo caliente del alcohol y como cuando llego a mi estomago comenzó a arderme, regreso del baño y decidí volver a verlo como mi amigo, el de las parrandas, el que me consolaba cuando estaba triste, el que se burlaba de mi cuando cometía un error, el que era odiado por casi toda la escuela por payaso. Pero ya no pude.
Dejamos que entre las canciones de Caifanes y José José la noche nos llevará a justo el punto en el que la física y la economía convergen.
Y siguieron haciéndolo durante casi diez años, entre idas y regresos constantes.
Hasta que hace tres años, muchas lagrimas más tarde y mas tequilas que antes, decidimos que cada ciencia debería estar con su cada cual, pues juntas en mala proporción no funcionan correctamente pero también observamos que el amor al igual que la energía no desaparecen solo se transforman y que, como en economía a veces el que no arriesga, no gana. Yo gane.


Blanca Nieves

Platón dijo: “ no puede haber un alma bella en un cuerpo bello “. Que equivocado estaba, sería porque no había conocido a Blanca Nieves. Era hija del Rey, este se había casado en segundas nupcias pero lamentablemente murió, así que se quedo en orfandad.
Pero en el reino donde vivía no podía haber alguien mejor que su madrastra, una mujer llena de codicia y vanidad. Ella pasaba los días frente a su espejo, con el temor de escuchar una respuesta que delatara más allá de su belleza física, su belleza interior, la del alma.
Cada día al despertar, alrededor de una habitación llena de soledad, se paraba frente a un gran espejo, donde podía verse de cuerpo completo. Uno de esos espejos donde no solo puede verse lo bella o lo fea que se ha amanecido, sino que además tiene propiedades mágicas, adivinatorias. Por ello la madrastra cada día preguntaba, sin dudar: “ espejito, espejito, ¿ quien es la mas hermosa del reino ? “, y el espejo contestaba: “ tu amada reina, quien mas sino tu “.
El espejo mentía. Su belleza era ficticia.

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